Resolución
La tabla siguiente proporciona una guía útil para conocer los tamaños máximos convenientes para garantizar una buena calidad de las imágenes grabadas, relacionando la resolución con los mega píxeles de su cámara.

- Las fotografías realizadas con teléfonos móviles, en general, no disponen de la suficiente calidad.
- Las fotografías con cámaras digitales, en general , si disponen de suficiente calidad.
La resolución de la cámara es el número de píxeles de su CCD (chip encargado de captar la luz que penetra en la cámara) y actúa como una guía básica de la calidad. Dos mega píxeles son suficientes para hacer copias tamaño 10x15 cm. y, como regla general, cuanto más alta sea la resolución, mejor serán las imágenes de la cámara en comparación con otras de menor resolución. El CCD es el dispositivo sustituto de la película en una cámara digital.
No obstante, ésta no es una regla fija. Basta comparar precios entre diferentes cámaras de la misma resolución y comprobaremos las importantes diferencias que pueden existir.
Estas diferencias, como es lógico, están fundamentadas en la calidad de fabricación del CCD. Con millones de píxeles comprimidos en una superficie muy reducida, es lógico suponer que puede existir un cierto número de píxeles defectuosos. Las buenas cámaras incorporan procesadores que detectan y corrigen la existencia de estos píxeles “muertos” adaptando la información inexistente con la de los píxeles cercanos.
La óptica de la cámara es muy importante al igual que en las cámaras analógicas. Una buena óptica en una cámara de 3 megapíxels puede dar mejor calidad que otra de 5 megapíxels con óptica de menor calidad.
Al igual que con los negativos tradicionales, una imagen digital, en principio, se puede ampliar al tamaño que se desee. No obstante, la calidad desciende proporcionalmente al tamaño de la ampliación.
Muchos modelos de cámaras digitales permiten al usuario escoger la resolución deseada. Esta decisión depende del uso que se quiera dar a las imágenes. Por ejemplo, si deseas enviar tus imágenes vía correo electrónico o simplemente visualizarlas en tu ordenador, no es necesario utilizar una resolución muy grande y que te ocupará demasiada memoria. En cualquier caso, esta es una decisión que no se puede modificar en el futuro. No podrás nunca mejorar una imagen que ya ha sido capturada a una menor resolución que la deseada. Por ello te recomendamos que, salvo en casos excepcionales, tomes tus fotografías a la máxima resolución permitida por tu cámara. Un dato que debes tener en cuenta también es no comprimir en exceso la imagen que nos envíes, ya que al hacerlo pierde calidad.
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